Carencia de magnesio: síntomas, diagnóstico diferencial y solución
Al entrar en la finca, las hojas de las ramas bajas llaman la atención. La hoja ha amarilleado, pero no del todo. Las nervaduras siguen claramente verdes mientras el tejido entre ellas ha virado al amarillo. De lejos, la hoja recuerda a una espina de pescado.
Las hojas jóvenes de la parte alta, en cambio, se ven perfectas.
Es uno de los cuadros más reconocibles en nutrición vegetal y casi siempre apunta en una sola dirección: el magnesio.
En el blog de Markka hemos tratado por separado las carencias de calcio, potasio, hierro, zinc y boro. Este artículo completa la serie con el magnesio, porque el magnesio suele no ser el elemento que faltó por sí solo, sino el que faltó porque se aportó otro en exceso.
¿Qué hace el magnesio?
Su papel más crítico cabe en una frase: en el centro exacto de la molécula de clorofila hay un átomo de magnesio.
La clorofila da a la hoja su color verde y sostiene la fotosíntesis. Sin el átomo central, la molécula no puede construirse. De ahí que la consecuencia más visible de la carencia sea la pérdida de color.
El magnesio cumple otras funciones: activación enzimática, en particular para el transporte del fósforo y la transferencia de energía; facilitación del movimiento del fósforo dentro de la planta; transporte de los azúcares producidos en la hoja; e integridad estructural de los ribosomas para la síntesis proteica.
En resumen, el magnesio mantiene la hoja verde y lleva la energía producida al resto de la planta.
Síntomas: amarilleo internervial en hojas viejas
El magnesio es un elemento móvil. En dificultad, la planta lo retira de las hojas viejas para enviarlo a las jóvenes en crecimiento. Esa es la clave del diagnóstico.
La progresión típica observada en campo:
- Clorosis internervial en hojas bajas y medias. Nervadura principal y laterales siguen claramente verdes; el tejido intermedio amarillea. La hoja adopta aspecto de espina de pescado.
- El amarilleo avanza desde el borde y la punta hacia dentro. Las zonas junto a las nervaduras son las últimas afectadas.
- Tonos rojizos, violáceos o bronce en algunas especies. En vid, algunas hortícolas y patata puede aparecer coloración ligada a antocianos.
- Necrosis en fase avanzada. Las zonas amarilleadas se secan, pardean y el tejido muere.
- Caída precoz de hojas. Las hojas bajas caen antes de tiempo, lo que puede exponer el fruto al golpe de sol.
El síntoma empieza abajo y sube. Amarilleo en la parte baja mientras la copa sigue verde es la firma más característica del magnesio.
Diagnóstico diferencial
El amarilleo puede tener muchas causas. Un mal diagnóstico significa el fertilizante equivocado y tiempo perdido.
| Síntoma | Qué hojas | Aspecto | Causa probable |
|---|---|---|---|
| Amarilleo internervial, nervaduras verdes | Viejas, bajas | Aspecto de espina, del borde hacia dentro | Carencia de magnesio |
| Amarilleo internervial, nervaduras verdes | Jóvenes, copa | Fina red verde, fondo amarillo pálido | Carencia de hierro |
| Amarilleo internervial, banda verde ancha | Jóvenes y medias | Amarilleo más pálido y difuso | Carencia de manganeso |
| Quemadura del borde, no internervial | Viejas, bajas | Secado pardo del borde hacia dentro | Carencia de potasio |
| Hoja entera amarilla y uniforme | Viejas, bajas | Sin distinción de nervaduras | Carencia de nitrógeno |
| Deformación y muerte del ápice | Jóvenes, punto de crecimiento | Deformación más que amarilleo | Carencia de calcio o boro |
Tres reglas bastan:
- ¿Hoja vieja o joven? En las viejas, elemento móvil (magnesio, potasio, nitrógeno); en las jóvenes, elemento inmóvil (hierro, zinc, calcio, boro).
- ¿Internervial o marginal? El internervial apunta a magnesio y hierro; la quemadura marginal, al potasio.
- ¿Las nervaduras siguen verdes? Si sí, magnesio o hierro; si no, nitrógeno.
El diagnóstico visual sigue siendo una hipótesis. Clorosis férrica y carencia de magnesio pueden coexistir en la misma finca, y el cuadro se enturbia en suelo calcáreo. Examinamos la clorosis férrica en un artículo aparte. Para concluir, se valoran juntos análisis de suelo y análisis foliar.
Condiciones desencadenantes
La carencia suele aparecer no por falta de magnesio en el suelo, sino porque la planta no puede alcanzarlo.
1. Suelos arenosos y ligeros. Capacidad de intercambio catiónico baja: el magnesio no se retiene y se lava por debajo de la zona radicular. Es el cuadro más frecuente.
2. Suelos ácidos. El lavado se acelera a pH bajo; una saturación alta de hidrógeno y aluminio dificulta la fijación del magnesio.
3. Aportes excesivos de potasio. La causa más frecuente y más pasada por alto en campo. Potasio y magnesio compiten en la superficie radicular. En una finca con programa potásico intensivo, la planta puede no absorber magnesio aunque el suelo lo marque suficiente.
4. Exceso de calcio. En suelos muy calcáreos la saturación cálcica es alta y crea el mismo antagonismo.
5. Nitrógeno amoniacal alto. El amonio también es un catión y compite con el magnesio. Tratamos este comportamiento en nuestra guía de formas de nitrógeno.
6. Zona radicular fría y húmeda. La actividad radicular se ralentiza y con ella la absorción. Los síntomas temporales de principio de primavera pueden remitir con el calor.
7. Alta producción y llenado intenso del fruto. El fruto extrae magnesio de las hojas; puede surgir carencia temporal pese a un suelo normal.
Regla práctica: ante una carencia de magnesio, la primera pregunta no es «¿hay magnesio?» sino «¿qué se interpone ante él?». La respuesta suele ser el potasio o el calcio.
El equilibrio entre potasio y magnesio
Este antagonismo funciona en ambos sentidos. Un exceso de potasio frena la absorción de magnesio, y un exceso de magnesio frena la de potasio. Los porcentajes de saturación catiónica de un análisis existen precisamente para mostrarlo.
La decisión sobre el magnesio no se toma por tanto de forma aislada. Calcio, magnesio y potasio se gestionan como un trío. Explicamos la lectura de esas líneas en nuestra guía de análisis de suelo.
Si lleva un programa potásico intensivo con productos de Markka como VIP K-31 (31 % K₂O), Adviser K (3 % N, 31 % K₂O) o Aviador (25 % K₂O, 42 % SO₃), es importante no dejar el magnesio fuera del programa. Tratamos la carencia de potasio en un artículo aparte.
Solución: del diagnóstico a la aplicación
Paso 1: confirmar el diagnóstico. Análisis de suelo para el nivel y el equilibrio catiónico; análisis foliar para lo que la planta absorbe realmente. Si el suelo es suficiente pero la hoja está baja, el problema no es la cantidad sino la absorción.
Paso 2: retirar la causa. Ante antagonismo, se revisa el programa potásico o amoniacal. En suelo ácido entra el encalado, y la cal dolomítica es la vía admitida para tratar pH y magnesio a la vez. En suelo arenoso se fracciona.
Paso 3: elegir la fuente. En aplicación al suelo, la fuente más común es el sulfato de magnesio. El Master Comp Sulfato de Magnesio de Markka contiene 15 % de MgO y 28 % de SO₃. El azufre que aporta es un extra en suelos que lo necesitan.
Paso 4: apoyar por vía foliar. Si el síntoma aparece en campaña, la aplicación foliar sortea en parte el antagonismo radicular. No cubre sin embargo la necesidad total: es un apoyo, no un sustituto del programa al suelo. Detallamos las reglas en nuestra guía de fertilización foliar.
Paso 5: comprobar la compatibilidad de mezcla. El sulfato de magnesio puede precipitar con productos cálcicos en el mismo depósito. Véase nuestra guía de mezclas.
Sobre dosis, una sola regla: la cantidad se determina según el análisis de suelo, el estado del cultivo y el rango indicado en la etiqueta.
Errores frecuentes
- Aportar hierro al ver amarilleo. El hierro afecta a las hojas jóvenes, el magnesio a las viejas.
- Subir el potasio y retirar el magnesio del programa. La carencia aparecerá con toda probabilidad.
- Conformarse con la vía foliar. Retrasa el síntoma sin resolver el problema del suelo.
- Tomar un síntoma de principio de primavera por una carencia duradera. Puede remitir con el calor.
- Ignorar el magnesio al encalar. Una cal solo cálcica puede desequilibrar aún más.
- Fijar la dosis mirando al vecino. Textura, pH y equilibrio catiónico varían de parcela a parcela.
Preguntas Frecuentes
¿Cuáles son los síntomas de la carencia de magnesio? El síntoma más típico es el amarilleo internervial en hojas viejas y bajas. Las nervaduras principal y laterales siguen claramente verdes mientras el tejido entre ellas amarillea, dando a la hoja un aspecto similar a una espina de pescado. El amarilleo avanza desde el borde y la punta hacia dentro. En fase avanzada, las zonas amarilleadas se secan y las hojas bajas caen antes de tiempo. En algunas especies puede aparecer coloración rojiza o violácea en lugar del amarilleo.
¿Cómo distinguir la carencia de magnesio de la de hierro? El punto de distinción es en qué hojas comienza el síntoma. Al ser el magnesio un elemento móvil, los síntomas empiezan en las hojas viejas y bajas. El hierro es inmóvil, de modo que aparecen en las hojas jóvenes de la copa. Ambos producen amarilleo internervial, pero en la carencia de hierro las nervaduras quedan como una fina red verde y el fondo de la hoja es de un amarillo notablemente pálido. Hace falta un análisis foliar para concluir.
¿El potasio bloquea la absorción de magnesio? Sí. Potasio y magnesio compiten por la absorción en la superficie radicular; es el antagonismo. En una finca con aportes potásicos elevados, la planta puede no absorber magnesio aunque el suelo lo marque suficiente. Lo contrario también es cierto: un exceso de magnesio frena la absorción de potasio. Por eso el programa de calcio, magnesio y potasio se construye como un conjunto.
¿Qué hacer ante una carencia de magnesio? Primero se confirma el diagnóstico con análisis de suelo y análisis foliar. Después se aborda la causa desencadenante, que suele ser un antagonismo por exceso de potasio o amonio. En aplicación al suelo, la fuente más común es el sulfato de magnesio. Si se requiere apoyo rápido en campaña, se añade aplicación foliar, sin que sustituya al programa al suelo. La dosis se fija siempre según el resultado del análisis y la etiqueta.
¿Cuándo se aplica el sulfato de magnesio? Las aplicaciones al suelo se hacen generalmente al inicio de campaña o fraccionadas durante el crecimiento vegetativo. Si el síntoma aparece en campaña, se apoya por vía foliar. Para el foliar se prefieren las horas frescas, ya que el riesgo de quemadura aumenta en pleno calor. El calendario exacto depende del cultivo, el clima y el resultado del análisis.
Conclusión
El magnesio construye el verde de la planta. Su carencia da también el síntoma más legible: nervaduras verdes y tejido amarillo en las hojas viejas.
Pero lo importante no es ver el síntoma, sino encontrar su causa. El magnesio suele estar presente en el suelo; lo que se interpone es el potasio, el calcio o el amonio. La solución no es un bidón, es una decisión de equilibrio.
Para leer juntos las líneas catiónicas de su análisis, contáctenos a través de nuestra página de contacto o consulte a su distribuidor Markka más cercano.



